miércoles, 20 de diciembre de 2017

La desnudez del Zen

Entrevista a Carmen Monske,

Navidad 2017



NAVIDAD 2017
Estamos en pleno tiempo de Adviento. Dentro de pocos días celebraremos la fiesta de la Navidad. Esta fiesta nos quiere recordar que las personas somos capaces del amor y también somos capaces de realizarlo.
Cada vez que oigo en los medios noticias sobre las crueldades que se cometen, me estremezco. Queda evidente que odio, codicia, orgullo y una tremenda superficialidad dominan las mentes. Esta época del año nos invita especialmente a reflexionar sobre lo que importa en la vida y qué oportunidades y responsabilidades tenemos como personas. No tenemos que ser fieras. Nuestra naturaleza auténtica es diferente.  Es como la de un niño que en cada momento es capaz de entregarse a la vida de forma abierta y libre. Esa naturaleza nos hace sonreír, nos vuelve tiernos y amables. Si miramos a un bebé, solemos notar que se nos dibuja una sonrisa en la cara, nos sentimos más cariñosos y las facciones duras de nuestros rostros se disuelven.
El gran maestro zen Dogen Zenji dijo que si practicamos zazen, el cosmos entero lo practica con nosotros. Si en nuestra mente se va originando paz, igualmente se origina paz en el mundo. Esta declaración suya toma en serio el conocimiento de que todo está interrelacionado. Todos estamos en el mismo barco. Tal como una red se mueve si tiramos de uno de sus nudos, así nuestros pensamientos mueven la red de pensamientos del mundo.
Generalmente, codicia, odio y miedo dominan las mentes humanas, y ¡nos sorprende que el mundo esté impregnado de ellos! Impedir dar rienda suelta a nuestros pensamientos y dominarlos. Ahí radica nuestra responsabilidad en las acciones para con el mundo. La Navidad, fiesta de luz y amor, nos brinda la oportunidad de abandonar los pensamientos destructivos. Notaremos los efectos rápidamente en nosotros e igualmente en los demás. Tengamos cuidado que los pensamientos que juzgan y denigran no nos dominen. En vez de ello,  que ocupen cada vez más espacio en nosotros la confianza, la amabilidad, la afabilidad, la disposición de apertura, la carencia de intenciones. Disponemos del talento para ello, tan solo tenemos que utilizarlo.
El año 2017 está a punto de terminar. Pero el fin del año no es ningún fin y tampoco es un comienzo, sino la continuación de la vida con la sabiduría que nos ha proporcionado la experiencia.
Toda persona cree
que todo lo que hace
lo obra de sí misma.
El que Dios le indique el camino:
nadie es consciente ya de ello.
                                                Hirata Atsutane
      Os deseo a todos Feliz Navidad y un Año Nuevo pleno y lleno de luz.
                                                                            Carmen, Baika-An   (AsturZen)

domingo, 3 de diciembre de 2017

SHIN-JIN MEI

El Camino es perfecto cual vasto espacio,
nada falta, nada sobra.
Sólo cuando aceptas y rechazas
dejas de verlo tal cual es.
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